
En la distancia respiro el eco de la ilusión tratando de repasar los sueños que una vez me visitaron por las noches tomando nombres que tarde o temprano tuve que devolver al olvido. Hoy, la tangible realidad me ha arrancado la fantasía y a veces intenta arrebatarme la esperanza. Solo la noche y su prolongación en las metáforas cinematográficas, sujetan de los pies esas realidades alternas que guían a mis ojos a mirar la vida que me queda y todo lo que aún puedo recorrer. Son los fragmentos de vidas prestadas los que me sirven de tubo de oxígeno en el mar de soledades en el que se sume mi presencia cuando los ruidos se callan. A veces... sólo a veces, vuelvo a soñar.
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