
No evites las lágrimas,
no te avergüences de llorar,
ellas son las que te limpian el alma,
son emoción hecha manantial.
La angustia, la tristeza, la desilusión,
el desamparo ante una situación,
nos vuelve vulnerables,
nos encorva de dolor.
Cuando aparece el llanto,
barre de penas nuestro interior.
Ya curarán las heridas,
transformarán el corazón;
prefiero llorar a tu lado,
Sé que pronto este llanto
cambiará de color,
las lágrimas saldrán alegres,
serán lágrimas de emoción.
Aprendamos, amiga mía,
que la felicidad se conoce solo
cuando se ha librado batallas,
luchas encarnizadas
ante derrotas pasajeras.
La victoria siempre llega
para aquel que persevera.
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